Medio lleno, medio vacío

Medio lleno, medio vacío Está claro que cada persona es un mundo y que vemos las cosas desde distintas perspectivas: ni mejor, ni peor, distintas. El otro día comentando con compañeros del coworking la metodología que cada uno sigue a la hora de impartir cursos o talleres estuvimos debatiendo sobre las prácticas que cada uno... Leer más


Medio lleno, medio vacío

Está claro que cada persona es un mundo y que vemos las cosas desde distintas perspectivas: ni mejor, ni peor, distintas.
El otro día comentando con compañeros del coworking la metodología que cada uno sigue a la hora de impartir cursos o talleres estuvimos debatiendo sobre las prácticas que cada uno de nosotros empleamos.

Hay que decir que unos tienen más experiencias que otros tanto recibiendo cursos como impartiendo, con lo cual tienen mejor o peor experiencia con los docentes que han tenido.

El hecho es que yo comentaba que a mi me gusta comenzar mis talleres con una breve descripción de lo que hace cada uno, sin excedernos en el tiempo, pero al menos una pequeña descripción para saber a que se dedican estos compañeros temporales que comparten las mismas inquietudes que yo. Puesto que una cosa está clara, si asisten al curso/taller es porque le interesa el mismo tema que a mi.

No es que quiera cotillear en sus vidas, ni necesito que nos de toda la información, pero entiendo esos minutos de presentación como una manera de hacer networking, de romper el hielo, de intercambiar en un momento dado tarjetas y quien sabe hacer sinergias y colaboraciones el día de mañana. Además me parece una excelente herramienta de elevator pitch y de esta forma desarrollar nuestras habilidades sociales perdiendo el miedo a hablar en público. Vamos que para mi es positivo y diría que fundamental ese tiempo empleado en conocernos.

No cabe duda que hay ciertos ponentes que están para rellenar horas, porque no saben de la materia o porque no se han preparado bien el taller y lo que hacen es perder media hora de presentación, media hora de descanso y luego salen antes porque tienen prisa. No hablo de eso, que los hay y me parece que es tomar el pelo ya que en ocasiones nos cuesta el dinero y el tiempo poder asistir a esos talleres.

Hablo que prefiero perder esa media hora al principio en vez de hacer un descanso en mitad del curso para tener la oportunidad de conocer al que tenemos al lado.

Hablo de que hay que ser más social, no llegar sentarte, escuchar e irte.

Hablo de que hay que facilitar el intercambio de información y buscar colaboradores o posibles clientes,…

Pues mis compañeros no estaban de acuerdo conmigo, es más, me confesaban que ya últimamente en los cursos que iban y que empezaban con presentaciones de los asistentes se levantaban y se iban.

Está claro que lo que unos vemos  como vaso medio lleno otros los ven como vaso medio vacío.

¿Y tu, qué opinas?


 

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